¿IMPORTA SI FUE GOLPE ENTRE LOS BANDOS?

¿IMPORTA SI FUE GOLPE ENTRE LOS BANDOS?

 

Adolfo Granadino

Vargas Llosa, Almagro y la CGTP dicen que no. Y, la CONFIEP, Jaime de Althaus, Jaime Bayly, Expreso y Correo dicen que sí. Pero todos o casi todos, cargan las andas del modelo económico neoliberal, orando por su larga vida. La Decana del CAL y el Director del BCR se suman a los ataques al “Chavista” Vizcarra. Viendo entonces este desfile de alegóricos personajes se deduce que poco o nada importa si este “Disolver…disolver del Congreso” nos debe importar tanto como la permanente subasta de nuestro país y la pérdida de su soberanía al costo de interminables coimas.

Antes de continuar con estas indagaciones, se debe  invocar a  la CGTP mayor serenidad y lucidez a la hora de emitir opinión en coyunturas como la comentada porque los trabajadores en su mayoría toman como referente a su central sindical y, ésta siempre enarbola “su independencia política de clase” y así, evitar mezcolanzas con la confusión correspondiente.

Volviendo a este asunto peliagudo y chichero no vale la pena las demás opiniones en ambos bandos porque no es más que la payasada de los escalones siguientes y descendientes. Porque mientras nos entretienen con estas expresiones histriónicas de la política peruana, las privatizaciones marchan viento en popa de manera irreversible sin enmendar siquiera el marco legal que garantiza el carácter de ley que tienen los contratos de cada concesión y hoy, se expande al campo de la salud que durante un buen tiempo y adrede, prestaron pésimos servicios al pueblo para luego esperar el aplauso y hasta la demanda de que se entregue al sector privado como ya se viene haciendo. (Todo fríamente calculado)

Y en política exterior continuamos siendo parte de la manada dócil en los señalamientos de política internacional de EE.UU. llamada “América para los americanos”. Para la CONFIEP el show debió continuar, no se pagaba entradas y hasta se podía regalar canchita, así nadie jode y, unas cuantas marchitas domesticables, no como las de Ecuador, Argentina y Haití, sino que sirvan, eso sí, para desfogar las almas tensas de las masas.

Ahora nos queda primeramente contribuir cada ciudadano, cada trabajador, cada dirigente sindical, cada dirigente y militante de izquierda de cualquiera de sus matices, a la forja de la Gran Unidad de TODA  la Izquierda en el Perú, y de la mano con la patria grande, hacia la lucha global.

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