PENSAR EN LO GLOBAL, ACTUAR EN LO LOCAL

PENSAR EN LO GLOBAL, ACTUAR EN LO LOCAL

Autocritica, renovación teórica, reconstrucción de las bases sociales para un nuevo proceso revolucionario.

 

Por Jorge Perazzo

 

Cada día hay más evidencias que Fuerza Popular y el Apra son organizaciones criminales cuyos líderes han manejado el Estado como su propio negocio haciendo de testaferros políticos de las grandes empresas que controlan el poder económico.

 

Ante el asombro de la población siguen campantes y sonantes haciendo de las suyas.  El Congreso protege a notables inculpados, agrede a fiscales honestos, recompone a su gusto el Tribunal Constitucional y pone a la defensiva a Vizcarra ganando nuevos aliados congresales y  ampliando su fuerza inicial. Toda una hazaña que festejan como asaltantes con botín en mano.

 

Los medios y noticieros sigan siendo sus aliados perfectos exagerando siempre a los descuartizadores y los actos criminales y trasmitiendo en horas punta las incidencias de la bronca Palacio versus Congreso como si fuera un clásico partido de futbol, narrando jugadas y goles de cada bando con comentarios de exministros y constitucionalistas escogidos entre los más conservadores y reaccionarios. Control cultural masiva de la audiencia y voces disonantes invisibilizadas sino censuradas.

 

Congreso vs Ejecutivo es una competencia sin réferi. Puede terminar en empate (nada pasó) y festejando juntos hasta el 2021. ¡Se juega el destino político de la población pero la calle no pinta, ni la toman en cuenta para nada. Ni se percatan que existe.

 

La alianza Congreso Vizcarra es lo más probable. Compiten por servir mejor los intereses de los grupos de poder. El ejecutivo aprueba la Ley de Competitividad exigida por la Confiep y que degrada derechos laborales adquiridos. Por su parte el Congreso aprueba su Ley de Promoción Agraria que extiende beneficios a los empresarios costeños del agro transgénico exportador hasta el 2031. Cada cual, Ejecutivo y Congreso dan señales claras que siguen el modelo neoliberal de desarrollo y se esfuerzan en profundizarlo.

 

No será fácil derrotar la hegemonía cultural neoliberal. La sobrevivencia lleva a alargar la jornada de trabajo más de las ocho horas para los suertudos que tienen trabajo permanente. Han sido convencidos que así funciona el mercado y que no hay otra opción que someterse a las condiciones que el mercado impone. ¿Porque ha crecido Perú 4% los últimos años? Básicamente por la sobrecarga productiva y explotación extraordinaria a la que se ha sometido a la población activa del país en estos mismos años.

 

La desindustrialización crece inversamente proporcional a la mayor penetración de las «marcas». La Avda Argentina, Colonial, Marsano, Ate y Vitarte han sido invadidas por centros comerciales de ropa, ferretería y comidas con capital internacional quienes han destruido las chimeneas y de paso han provocado el quiebre o dejado en sobrevivencia angustiosa a cientos de pequeños negocios barriales.

Los emprendedores que el modelo actual promueve en aparente arrepentimiento fomenta la competencia salvaje entre ellos al extremo que lleva a la auto-explotación de los propietarios y de su familia entera que le acompañan en su negocio y que apenas superan el rojo contable aun siendo informales. Ganar el mercado no solo es la prioridad en su vida económica diaria, es la única opción que le muestra el Estado quien, a su vez, protege solo a grandes inversionistas que traen progreso, mejor si son extranjeros. ¿O quieren el modelo venezolano o cubano? Es la interrogante con la que amenazan a los que critican el modelo. Pocos parlamentarios y académicos superan esta arremetida.  Dominio sin coerción física y transversal a toda la población que acepta el modelo como único y casi irremplazable.

El mercado y el individualismo como guía cultural se ha instalado en las mentes de la población, son las ideas-fuerza con el que el capital envenena a la población fidelizándolos, haciéndolos consumidores adictos y extrayendo sus magros ingresos hasta reducirlos a la nada. La semana pasada se asombraba El Comercio que más de un millón trescientos mil  jóvenes no tienen ni empleo ni estudian. Es simplemente el resultado de esta etapa del capitalismo que sus adláteres la esquivan convenciendo que son flojos, mal educados, sin iniciativa. No es tan pequeño el sector de la población que se la cree.

Esta y otras estupideces lo repiten en todos los medios inundando de libros y charlas y mensajes en las redes con recetas y manuales para la superación y el éxito personal bajo la premisa aceptada que cada cual es el único culpable de su fracaso. Dominio político asegurado.

Los mismo en el campo. La agricultura familiar y los comuneros andinos se deprimen económicamente cuanto más disminuye el apoyo financiero y técnico del Estado y simultáneamente se contrae el ingreso en las ciudades. La parcelación masiva inculcada desde 1977  para destruir la reforma agraria de Velasco Alvarado fue ofrecida, en su momento como libertad para los ciudadanos, fuente de mejores ingresos y nueva vida. Una estafa completa. Más de 50 años continuos demonizando la asociatividad, las cooperativas agrarias, el poder comunal y los sindicatos campesinos que tuvieron auge hasta 1975.

No será fácil revertir esta predica incesante, continua y con poca respuestas aun en épocas de crisis de régimen como la actual. Un nuevo mensaje,  liderazgo y nueva estrategia se requiere pero ante todo refrescar ideas, regeneración moral y diseño de acciones políticas eficaces que reviertan décadas de hegemonía cultural y haga consciente a la población de su realidad, derechos y poder.

Esta es una premisa básica para levantar el nivel de organización y unificación social que defienda y recupere derechos civiles, personales y laborales anulados, reducidos o limitados durante este desarrollo salvaje y criminal del capitalismo y sus operadores. Tuvimos hasta 1975 bastiones de resistencia sindical urbana y rural y la defensa de logros de derechos sociales y conciencia del rol político popular. Llego a su pico con Izquierda Unida de 1980. No se levantó más y la ofensiva reaccionaria se acentuó con Fujimori.

Estos últimos años con la envergadura de la corrupción se remueven conciencias de la población. Algunos pocos se movilizan, pero se empieza. Miles de jóvenes actúan en redes de protesta y en calles y empiezan a recuperar interés por alternativas. Recién empezamos.

Se han creado decenas de colectivos muy entusiastas defendiendo el planeta, la mujer, a discapacitados, al agro comunal, a los niños o la defensa de los derechos humanos. Ello ha permitido dar algunas respuestas a la corrupción y proteger flagrantes violaciones de derechos personales y sociales siendo la más reciente y notable, por su fuerza y solidaridad, la de los pobladores del Valle de Tambo.

Pero aun no hay fuerza para acciones que la realidad aconseja. Casi unánimemente se ha quitado confianza al Congreso pero no pasa nada, No se puede vetar leyes contrarias al interés popular mientras que la población no tome conciencia de su rol, su fuerza y se organice. Menos realizar un referéndum autónomo de la sociedad civil. Eso no está cerca. Es una imposible tarea a corto plazo, quizá a mediano plazo. Si no hay un esfuerzo supremo de autocrítica de la izquierda peruana y la educaación política como practica cotidiana, la tarea seria aun de mayor envergadura porque hay que reconstruir la historia reciente, re-elaborar viejas y fracasadas ideas así como  métodos y lineamientos de acción que abran una nuevo proceso revolucionario.

 

Pero la mejor noticia, mas prometedora, es que varios círculos de jóvenes se reúnen para rearmarse de nuevas ideas, identificar sus debilidades teóricas, reformular sus esquemas políticos recogidos de manual, re-elaborar, en fin, las bases ideológicas-políticas que sustenten una estrategia de poder y gobierno. Es el camino que apoyamos con la Cátedra Política del Pueblo.

¿Mientras que? Es la pregunta de activistas, exdirigentes sindicales, militantes de los partidos de izquierda. ¡Regresar a las bases! es lo más saludable, allí donde se construye y surgen nuevas ideas.

¿Qué bases? Los municipios es una buena idea para empezar. Impedir que lleguen improvisados como alcaldes o regidores. Defender los territorios como áreas donde la población desarrolle espacios de democracia directa, empoderando las organizaciones como poder popular y promoviendo líderes que gobiernen la ciudad con un mandato revocable, sin impunidad, como servicio y sin remuneración con consultas sociales que incorporen a la población en la construcción de su futuro.

Escribe un Comentario