TODOS SOMOS TUPAC AMARU

TODOS SOMOS TUPAC AMARU

 

Por Jorge Perazzo

Noviembre 1780: Tupac Amaru re-inicia su gesta emancipadora contra la esclavitud de los conquistadores y el sistema colonial impuesto con terror. Retoma la resistencia incaica de Vilcabamba que enfrentó 30 años continuos a los invasores. Los incas en Vilcabamba como Tupac Amaru con su levantamiento en Cusco defendían su sistema social, sus creencias, su base productiva, su convivencia alterada a sangre y fuego.

HOLOCAUSTO ANDINO llamo Pilar Roca refiriéndose a la naturaleza cruel y despiadada de los conquistadores contra los indígenas y su ambición por el oro y la plata que terminó diezmando a la población reduciendola de 12 a 2 millones casi de la noche a la mañana.

Túpac Amaru fue precursor de la independencia latinoamericana. Movilizó las comunidades indígenas contra los abusos de los invasores y contra el sistema occidental. Fueron los primeros en proclamar QUE SE VAYAN TODOS.

El revolucionario indígena encarnó la lucha por los principios básicos del mundo andino AMA SUA, AMA LLULLA, AMA QUELLA contrapuestos al pensamiento y moral a los Reyes Católicos y de los desalmados que invadieron nuestro territorio. Los gobernantes contemporáneos heredaron este comportamiento como hoy constatamos.

Tupac Amaru no solo enfrentaba la corrupción, afrentas, racismo y la limpieza étnica en ejecución, tenían CONCIENCIA de la crueldad del sistema absolutamente opuesto a la sociedad andina que garantizaba a la población salud, tierra, trabajo, alimentación. Eran conscientes que la CIVILIZACIÓN ANDINA que legaron sus ancestros era destruida sistemáticamente extirpando creencias, principios, valores y patrimonio. Hasta el quechua se prohibió para quebrar las redes de comunicación horizontal.

Una sociedad organizada para la seguridad alimentaria y el bienestar universal era convertida en su antítesis: dedicada a robar la felicidad de los indígenas, sus sueños y los minerales en beneficio de un grupo de poder.

COSMOVISIÓN ANDINA, LA HERENCIA PERUANA QUE TENEMOS QUE REVALORAR

Los peruanos y todo el mundo admiramos el legado del incario pero poco nos detenemos a explicarnos la razón de sus logros. Las eficientes obras hidráulicas, su creatividad arquitectónica, las impecables técnicas avanzadas agrícolas, los 23 mil kilómetros de caminos incas que integraban los pueblos solo tienen una explicación: una motivación filosófica totalizadora de relaciones entre los hombres y del hombre con la naturaleza.

Las creaciones materiales, la inventiva asombrosa para convivir con la tierra y el desarrollo de los incas no eran motivados por el dinero ni por competencias, ni para obtener privilegios como sucede en el mundo occidental hasta hoy. Su guía e impulso era sostener una cultura civilizatoria con principios éticos y políticos que le daban seguridad, confianza y resolución.

La motivación de la población y sus emprendimientos colectivos es producto de una COSMOVISIÓN ANDINA, una filosofía de vida, una concepción del mundo que abarca las relaciones humanas, la naturaleza y el espíritu que dio fe, fuerza y cohesión a la población. Hoy muy poco recordamos los peruanos las claves de la sociedad andina sencillamente porque desde hace 500 años el poder constituido sobre sus escombros la deforma o la oculta.

La reciprocidad humana, horizontal y vertical que fue la base de la convivencia del incario constituía para los invasores una herejía política que impedía domesticar al hombre para beneficio exclusivo del Rey y sus representantes locales.

La asociatividad y los esfuerzos comunitarios en la producción que eran eje de las políticas sociales incaicas tenían que ser desterradas para implantar el trabajo forzado y la expoliación.

La convivencia en armonía con la naturaleza fue asumida en cada actividad constructiva con sapiencia que nos sorprende hasta hoy.

La prioridad agrícola y alimentaria del incario fue ejemplo para hoy de políticas de autosuficiencia alimentaria  y fue trastocada priorizar el saqueo. Robaron 185 mil kilos de oro y 16 millones de kilos de plata solo en 150 años que se registra en el archivo de indias destruyendo de paso la naturaleza. La danza depredadora sigue en la actualidad.

El Incario cumplía el derecho a la tierra a cada habitante del ayllu, norma legitimada por decenas de generaciones indígenas abolida por los conquistadores que establecieron encomenderos que administraban tierra y producción como bienes del Rey de España. Este régimen de propiedad duró hasta que Velasco Alvarado en 1969 expropio a los expropiadores.

Esta COSMOVISION que regulaba la convivencia humana entre ellos, la tierra y el mundo invisible fue el fantasma que recorrió los andes desde Chile hasta Colombia asustando a invasores quienes desataron contra ella la evangelización forzada y lavado de cerebro (inquisición incluida) que le permitía garantizar su dominio cultural y territorial intentando borrar su memoria histórica y su conciencia consideraban como «idolatrías» .

Tupac Amaru encontró eco y despertó nuevamente la memoria y la conciencia histórica: un mundo justo hubo y es posible sin invasores ni explotadores. El potente grito libertador llego a casi toda la América para orgullo nuestro. Fue el primer integracionista de América.

VIEJOS NUDOS, NUEVAS ATADURAS

La independencia del Perú bajo la batuta de los criollos (españoles de corazón y mente) no cambió sustancialmente. El sistema poscolonial siguió casi igual en el campo. Quizá con menos terror pero con más corrupción y explotación. Y peor aún con una minería más intensa, contaminante y depredadora cuyas huellas siguen en la mayoría de nuestras cuencas hidrográficas.

Durante la independencia criolla nunca se mencionó a Tupac Amaru menos la cosmovisión andina que forjó la civilización Inca y cohesionó a su población. La historia que hasta hoy nos enseñan es la versión de los vencedores.

1968-1969, Vuelve Tupac Amaru +-200 años después. El proceso revolucionario de Velasco Alvarado expropia las tierras a la oligarquía, promueve la asociatividad productiva y social que se extendió también a la urbe y a las fábricas y erige a Tupac Amaru como icono del proceso revolucionario levantando esperanzas a campesinos, su autoestima y la dignidad a millones de peruanos.

Solo duro 7 años, de 1968 a 1975. Una primavera libertaria muy recordada hoy.

Después de 1975 la presencia de Tupac Amaru introducida por Velasco Alvarado era incómoda y hostil a los propósitos del capital financiero internacional y el poder local aliado. Era un paso necesario para desmantelar las organizaciones sindicales, ahogar a las cooperativas y Sais, revertir la tierra a privados, anular la comunidad industrial, empobrecer las empresas estatales sembrando asi las bases para las privatizaciones y las políticas neoliberales que luego concretó el Fujimorismo y la continuaron los cinco expresidentes hoy denunciados o presos por coimeros.

“Tikrashami hunu makanakuypi kasha” – “VOLVERE Y SERE MILLONES”.

La invasión española no nos venció, tampoco la invasión de los inversores que chantajean al Perú cada día. Un  movimiento emancipador va de la mano con revalorar a Tupac Amaru así como a Mariátegui y Velasco Alvarado que intuyeron, propusieron y convencieron a millones basados en el pleno entendimiento de nuestra propia realidad andina y del legado y acción histórica de nuestros ancestros.

Hoy corresponde a los peruanos enarbolar al independentista Tupac Amaru. Recuperarlo como ICONO y EJEMPLO es una obligación más importante de todo revolucionario hoy. En cada barrio, en cada organización social o política es necesario levantar su mensaje, genio y figura. Es el mejor homenaje en estos días que recordamos el inicio de la rebelión que hizo historia en América Latina.

¡HOY Y SIEMPRE TODOS SOMOS TUPAC AMARU!

Escribe un Comentario