AL MINISTRO DE TRABAJO

AL MINISTRO DE TRABAJO

Estimados lectores:

Catedrático de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, profesor de derecho, especialista en derecho laboral, estudios en Francia.

Ante la publicación de la Agenda de 19 puntos que el Ministro de Trabajo y Promoción del Empleo se plantea como plan de trabajo, me he visto obligado a remitirle la carta adjunta. Creo que por desconocer la temática laboral, el ministro de Trabajo ha sido sorprendido con la propuesta de una Ley General del Trabajo, que desde 2001 es un medio de distraer la atención de los trabajadores de sus reivindicaciones fundamentales.

Los trabajadores que han votado por la lista de Perú Libre y por Pedro Castillo lo han hecho con la esperanza de que se empiece a cambiar la legislación laboral que desde los tiempos de Alberto Fujimori les han arrebatado derechos laborales y de Seguridad Social que estaban ya adquiridos; y no para se caiga en lo mismo que ha sucedido con los gobiernos anteriores. Estos cambios deben ser determinados, partiendo de los más imperiosos.

Cordialmente.

Jorge Rendon Vasquez

Lima, 16 de setiembre de 2021

 

Señor Ministro de Trabajo y Promoción del Empleo

Iber Maraví Olarte

 

Señor Ministro:

A comienzos del presente mes se dio a conocer la Agenda del Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo compuesta de 19 puntos que, se entiende, conforman el programa de trabajo que usted se propone realizar.

En esta agenda figuran una ley general de trabajo o un código de trabajo y otros puntos cuyo tratamiento corresponde al Poder Legislativo.

Desde 2001 se ha venido postulando la reunión de la legislación del trabajo en una Ley General del Trabajo y se han formulado hasta unos cinco proyectos de ella con los cuales se ha buscado reafirmar las leyes laborales que se dieran en la década del noventa del siglo pasado durante la gestión de Alberto Fujimori, leyes que les arrebataron a los trabajadores en relación de dependencia muchos de los derechos que ya habían alcanzado hasta antes de esa década. La propuesta de una Ley General del Trabajo ha sido, además, un procedimiento para tratar de entretener a los trabajadores y desviarlos de sus reclamaciones más apremiantes. Tal ha sido la razón de que me haya opuesto a esos proyectos y de que numerosas bases sindicales hayan manifestado su condena ante esa amenaza.

Incluso desde el punto de vista del método, no es conveniente para los trabajadores ni para el Gobierno enfrascarse en la discusión de casi quinientos artículos que una Ley del Trabajo contendría y cuya admisión dependería de un Congreso de la República que les sería adverso.

Es más apropiado efectuar o proponer las reformas puntuales que la legislación laboral requiere para cambiar las normas que los gobiernos han venido dando desde la década del noventa (concebida) para posibilitar la superexlotación de los trabajadores y estimular la informalidad en el trabajo.

Como la Agenda indicada ha sido dada a conocer a la opinión pública se infiere que es susceptible de cambios luego de la recepción de las sugerencias y críticas.

Atentamente.

 

Jorge Rendón Vásquez

Profesor Emérito de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos

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