AMERICA LATINA Y LA COVID 19. DIAGNOSTICO, ALERTAS Y PROPUESTAS

AMERICA LATINA Y LA COVID 19. DIAGNOSTICO, ALERTAS Y PROPUESTAS

 

José Ángel Pérez García, Centro de Investigaciones sobre la Economía Mundial. La Habana. Cuba. Ver síntesis biográfica a fin de articulo.

 

Algo más de cinco meses después de que China hubiese declarado a la Organización Mundial de la salud (OMS) la enfermedad asociada a un nuevo coronavirus que en ese momento sólo afectaba a ese país (31 de diciembre de 2019) y se identificaba entonces como Neumonía de Buján, por ser esa la localidad china donde eclosionó la enfermedad, a inicios de junio el nuevo coronavirus ha devenido pandemia global  identificada desde hace meses como Sars-Cov-2 y COVID 19 la enfermedad asociada, se ha extendido por 190 países países, ha contagiado a algo 6 397 294 personas, ha llevado a la muerte a 383 872 enfermos (OMS) con una tasa de letalidad estimada en 6,06 %. Ha puesto a prueba todos los sistemas y redes de salud -pública y privada- del mundo, y ha levantado serias dudas sobre la capacidad del mercado de la salud y del modelo de acumulación neoliberal para responder a una emergencia de salud pública.

 

 

A finales de mayo del año en curso, si bien la enfermedad seguía su curso destructor en casi todo el mundo y se seguía careciendo de una vacuna, podían sacarse algunas lecciones sobre el proceder y los protocolos que algunas naciones han puesto en marcha y el resultado de los mismos en el enfrentamiento a esa pandemia, que si bien no son conclusivos, si dan luz en torno a las mejores prácticas -reactivas, proactivas, organizativas, sociales, políticas, científico tecnológicas y sanitarias- que han logrado un determinado nivel de control de la enfermedad en espacios y tiempo concretos (países, provincias, municipios, localidades), al tiempo que en la mayor parte de los países ni se puede considerar “mínimamente controlado” el azote.

 

A junio sobran los dedos de una mano para contar los países que han logrado un nivel significativo de control de la pandemia, y no alcanzarían los dedos de unas diecinueve manos para contar los países del mundo en los que esta campea aún por su respeto.

 

Si bien puede ser polémica la clasificación de los países en los que podría considerarse un nivel significativo de control de la pandemia, hay un conjunto de datos combinados que aportan una especie de dialéctica que tributa a la credibilidad de esa tesis. Adelanto que la tesis del control de la expansión de la enfermedad es responsabilidad total del autor y no de ninguna entidad científica o de salud de Cuba, ni de otro lugar del mundo.

 

¿Qué podría identificarse en este momento como nivel significativo de control de la pandemia?.

 

A sabiendas que no se dispone de una vacuna, el control estaría asociado a un comportamiento de la enfermedad en el que se estabilice un aplanamiento de la curva de los contagios, se estabilice -o mejor aún baje- la morbimortalidad, la masa de recuperados por alta médica institucional (hospitalaria) supere la entrada por contagio a esas instituciones en una unidad de tiempo (días, semanas, quincena, meses), se reduzca la masa de pacientes graves y críticos y baje la mortalidad.

 

A partir de ese combinado de datos estadísticos Cuba se colocaría desde mediados de mayo entre los países que está alcanzando un nivel sugerente de control de la enfermedad.

 

Al 3 de junio se contabilizaron en la isla 2 092 casos confirmados, 1 827 recuperados (MINSAP, 2020) para una tasa de sobrevivencia de 87,3 % (Pérez, 2020) y 83 fallecidos (MINSAP, 2020) para una relación enfermo/fallecido de 3,9 % (Pérez, 2020), más baja aún en las entidades de los Servicios Médicos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias en cuyas unidades de terapia intensiva han fallecido sólo 35 pacientes para una tasa de letalidad de 2,5 % (Granma, 2020). En Venezuela la cifra de casos confirmados es de 1952 con datos de la OMS y 20 fallecidos para una relación enfermo/fallecido de 1,0 % (Pérez, 2020).

Desde mediados de abril el centro de la pandemia se ubicó en Estados Unidos, Inglaterra y países de la Unión Europea, y mes y medio después sigue ahí. Iniciando junio en la nación norteña con datos de la Johns Hopkins University se reportaban ahí

1 872 660 casos confirmados y 108 211 fallecidos (algo más de 1/3 de los contagios y muertes a nivel mundial) y una relación de enfermo/fallecido de casi 6 % (Pérez, 2020). Inglaterra, España, Italia y Francia rebasaban los 200 mil confirmados y los decesos se movían en torno a 30 mil, con el Reino Unido a la cabeza (276 336 casos confirmados y 39 045 muertes) (OMS, 2020).

 

En esa fecha Rusia develaba trasparencia. Ese país con 423 741 casos confirmados al 3 de junio, (OMS) pero en contraste con Estados Unidos y Europa registró 5 037 muertes para una relación enfermo/fallecido de 1,1 % (Pérez, 2020). Viet Nam registra alrededor de 300 contagios confirmados y ningún fallecido por el nuevo coronavirus. Para esa fecha, Brasil se ubicaba entre los ocho países con más contagios y muertes en el mundo y el primero en Latinoamérica con más de 600 mil casos confirmados (OMS) y 34 mil muertos para una relación enfermo/fallecido de 5,6 % (Pérez, 2020).

 

En el mes en curso sin haberse ni aliviado el epicentro pandémico americano europeo salvo escasas excepciones el foco de contagios y muerte se hacía más fuerte en África, y muy fuerte en América que según la OPS/OMS es de 2 905 432 (OPS/OMS, 2020) de los cuales 1 142 083 son de Latinoamérica y el Caribe (Pérez, 2020 a) con 54 mil decesos en los países de más contagios (PAHO/WHO, 2020). (Tabla No. 1).

 

Por la importancia de Latinoamérica y el Caribe para los pueblos latinoamericanos y caribeños por razones obvias, este artículo se concentrará en el impacto del Sars-Cov- 2 y la COVID 19 en esa región, así como explicar porque ha ocurrido esto, adelantar algunas proyecciones hacia el corto y quizás mediano plazo y hacer algunas propuestas a los pueblos latinoamericanos y caribeños.

 

Por países el índice de contagios, fallecidos y letalidad está conformado en orden descendente de la siguiente manera.

 

TABLA No. 1

AMERICA LATINA Y EL CARIBE. PAISES CON MAS CONTAGIOS Y MUERTES POR EL NUEVO CORONAVIRUS A INICIOS DE JUNIO DE 2020

País Casos confirmados Fallecidos
Brasil 564 016 34 000
Perú 178 914 4 894
Chile 113 628 1 275
México 101 283 11 729
Ecuador 40 966 3 486
Colombia 33 466 1 099
Fuentes: Pan American Health Organization/ World Health Organization. Johns

               Hopkins University. Abril-junio, 2020.

 

Un análisis de esos datos (los números hablan) desde una óptica combinada de aspectos económicos, sociales y políticos sugiere que no es nada casual que los focos de contagios, muerte y letalidad están encabezados por países en los que la doctrina neoliberal es la concepción político ideológica cultural y el modelo de acumulación económica predominante y en lugares distantes -y hasta muy distantes- de estos figuren otros cuyo modelos de acumulación toman cierta distancia del neoliberalismo o no tienen nada que ver con esa doctrina.

 

La explicación de ese comportamiento responde a la prioridad que esa doctrina hace de lo privado en detrimento de lo público en todas las áreas de la vida incluida la salud, los sucesivos recortes fiscales para buscar equilibrios macroeconómicos favorables a la ganancia y el mercado y cumplir con las exigencias de los acreedores (en particular el FMI), y la contracción del gasto público.

 

Después de poco más de tres lustros (1999-2015) en los que varios países latinoamericanos y caribeños lograron instalar gobiernos progresistas y de izquierda([1]) concentraron su gestión en saldar la deuda social heredada del neoliberalismo de los años 80 y 90 del pasado siglo, y enfatizaron en políticas públicas sociales inclusivas encaminadas a distribuir de manera más justa la renta nacional, cerrar las brechas de la desigualdad y la pobreza y apoyarse en la solidaridad y la cooperación para alcanzar esas metas, otra es la situación que se abate sobre gran parte de nuestros países en los que la derecha ha retomado los gobiernos y ha vuelto a instalar ese modelo de acumulación, pero en peores condiciones en comparación con en el período señalado -aun cuando no se había desatado la pandemia del nuevo coronavirus- debido a la pronunciada desaceleración de la economía mundial desde 2011, el débil crecimiento del comercio mundial y la caída de los precios de sus exportaciones desde 2013. A nivel latinoamericano la pobreza alcanzaba en 2019 a 191 millones de personas y la desigualdad promedio medida por el Índice de Gini fue de 0,46 (CEPAL, 2019), la más alta a nivel mundial.

 

La pandemia que se instaló desde febrero de 2020 a nivel global encontró que una parte significativa de los gobiernos latinoamericanos había desmontado las políticas públicas inclusivas que surgieron al calor de los gobiernos progresistas y de izquierda y había abandonado a los segmentos más vulnerables de la sociedad a su suerte y, eso, cebó sus impactos sobre esos sectores, aunque la COVID 19 no reconoce la condición socio económica, ni política de sus víctimas, ni cree en raza, credo u orientación sexual.

 

Así las cosas, las políticas neoliberales reinstaladas y el deterioro de la cobertura de salud en Latinoamérica -salvo escasísimas excepciones- es el escenario peor posible, no para controlar la enfermedad lo cual parece una quimera, sino simplemente para aplanar la curva de contagios, bajar su expansión y tratar de evitar una segunda oleada de contagios y muertes que es otra quimera porque están presentes condiciones para un segunda oleada hacia la segunda mitad del año en la medida que los países desescalan las medidas de aislamiento social sin haber controlado la expansión de la pandemia en sus territorios. Los datos de contagios que dan la mayor parte de los países latinoamericanos pueden ser muy cuestionables por la debilidad de las políticas oficiales y de las autoridades de salud, el déficit de pruebas y la debilidad -o ausencia completa- de pesquisaje en las comunidades y las familias.

 

Algunos datos respaldan las tesis que se han expuesto aun cuando su fuente no sea la OMS, sino un medio periodístico (BBC News Mundo de 23 de marzo de 2020) cuyas mediciones si bien pueden no tener el peso de una fuente oficial, dan una idea de la realidad que vive hoy nuestro continente frente a la pandemia.

 

Los latinoamericanos y caribeños clasifican entre los pacientes que más tienen que pagar de sus bolsillos por recibir atención médica según puede constatarse en la siguiente tabla.

 

TABLA No. 2

AMERICA LATINA Y EL CARIBE. PAGO PERSONAL DE LOS PACIENTES POR RECIBIR ATENCION MÉDICA

(%)

País %
Ecuador 48,43
México 44,00
Chile 31,52
Argentina 30,73
Haití 34,82
Perú 28,62
Jamaica 27,81
Brasil 25,47
Costa Rica 24,87
R. Dominicana 21,14
Bolivia 23,11
Colombia 15,36

Tomado de Ecuador. Acciones y Efectos Preliminares SARSCOV2-COVID19.

 

El gasto en salud pública como % del PIB es de los más bajos del mundo con la excepción de Cuba.

 

TABLA No. 3

GASTO EN SALUD EN AMERICA LATINA Y EL CARIBE A MARZO DE 2020

 

País Gasto Per cápita (USD) Gasto Público

(% del PIB)

Gasto Privado

(% del PIB)

Cuba 2 486 10,6 No existe*
Chile 2 229 4,9 3,2
Uruguay 2 102 6,4 2,8
Argentina 1 917 4,9 1,9
Panamá 1 795 4,3 2,6
Brasil 1 472 3,8 5,0
Colombia 1 039 4,1 1,8
México 1 036 3,1 2,8
R. Dominicana    986 2,5 3,3
Perú    681 3,2 2,0
Bolivia    462 4,4 1,9
Haití    146 0,7 2,8

Tomado de BBC News Mundo. 23 marzo, 2020.

*La atención de la salud en Cuba es toda pública, universal, gratuita y de calidad.

 

En esa misma cuerda, la infraestructura para atención hospitalaria frente a un evento ordinario de salud -peor aún una epidemia o pandemia- es deficiente salvo escasísimas excepciones.

 

TABLA No. 4

CAMAS EN HOSPITALES EN AMERICA LATINA Y EL CARIBE A MARZO DE 2020

País Camas en hospitales

(por cada 10 mil habitantes)

Camas para cuidados intensivos

(por cada 10 mil habitantes)

Cuba 52 *
Argentina 50 2,9
Uruguay 28 2,3
Panamá 23
Brasil 22 0,8
Chile 22 0,3
Perú 16
R. Dominicana 16
México 15,2 0,3
Colombia 15 0,3
Ecuador 15 0,2
Bolivia 11

Tomado de BBC News Mundo. 23 marzo, 2020

*Como parte de los preparativos para enfrentar la COVID 19 a marzo de 2020 el gobierno cubano disponía de 1 400 camas para cuidados intensivos, de las cuales sólo usó el 15 % en el momento más agudo de los contagios e ingresados en hospitales que se registró en la isla a finales de abril (Ministerio de Salud Pública de Cuba).

 

Los pueblos deben conocer esta realidad como parte de su agenda de lucha política y exigir a sus gobernantes y/o líderes otorgar prioridad a la construcción de una infraestructura de salud universal, pública y de calidad en el entendido que es previsible una segunda oleada de contagios de la COVID 19 y están presentes a nivel mundial varias condiciones que apuntan a otros tipos de desastres naturales con serios impactos en la salud, así como nuevas crisis sanitarias.

 

Ahora mismo, la temporada ciclónica de 2020 en el Atlántico, el Caribe y el Golfo de México se pronostica muy activa -y destructora- en comparación con los últimos años en los que ya los destrozos por huracanes han sido más fuertes que en los últimos cincuenta años. En Los Andes la escases de agua potable para la población y la agricultura aumenta por días la presión por stress hídrico sobre las poblaciones de esos lares debido al derretimiento ya casi irreversible de los glaciares andinos.

 

Los especialistas identifican esas condiciones como factores macrodeterminantes entre los cuales figuran el cambio climático y sus consecuencias, la virulencia debido a que ese fenómeno, junto a la pobreza ha trastocado -y hasta extinguido- los hábitat naturales tradicionales de animales portadores de virus y estos conviven con los seres humanos y pasan a los mismos sus virus muchos de los cuales son desconocidos por las Ciencias Médicas y Epidemiológicas que carecen de los antídotos efectivos y obviamente demoran en encontrar las vacunas pertinentes.

 

Por otra parte, existen las condiciones para que muchos virus muten rápidamente y hagan muy corto el efecto de una vacuna. Finalmente, y no por ello menos importante, la pobreza y la desigualdad que ya eran una pandemia del capitalismo al momento de eclosión de la pandemia, ahora es un factor macrodeterminante que puede actuar como vehículo para la expansión descontrolada de otras enfermedades y la emergencia de nuevas crisis sanitarias.

 

Por eso es tan importante que los pueblos conozcan sobre estos temas, profundicen por todos los medios a su alcance y lo incorporen a sus agendas políticas.

José Ángel Pérez García. Resumen de perfil académico. Graduado en Historia, en Economía Política (ISPEJV). Master en  Relaciones Políticas  Internacionales (2002) y Relaciones Económicas Internacionales (ISRI, 2004). Investigador Centro de Investigaciones de la Economía Mundial, profesor Economía Política Universidad de La Habana, del Instituto Superior de Relaciones Internacionales Raúl Roa García (desde 2003) y del Instituto Internacional de Periodismo José Martí (desde 2001). Docencia en Brasil, Guatemala, Honduras y Colombia. Coautor varios libros sobre Cuba, economía mundial, Alca. Medalla de Destacado en la Producción y la Defensa (1988), por la Educación Cubana (1996) y Premio Anual de La Academia de Ciencias de Cuba (1999) otorgado por la propia institución.

 

 

 

Bibliografía.

 

BBC Mundo. 23 de marzo, 2020.

CEPAL, 2019. Panorama Social de América Latina y el Caribe. Santiago de Chile, 2019.

Ecuador. Acciones y Efectos Preliminares SARSCOV2-COVID19.

Granma. Órgano Oficial del Partido Comunista de Cuba. La Habana. Abril-junio, 2020.

Granma 2020. Órgano Oficial del Partido Comunista de Cuba. La Habana. 3 de junio, 2020.

MINSAP, 2020. Ministerio de Salud Pública de Cuba. Informe oficial. La Habana. 3 de junio, 2020.

OPS/OMS, 2020. Discurso de la Directora OPS/OMS Carissa Etienne. 2 de junio, 2020.

OMS, 2020. Organización Mundial de la Salud. Estadísticas. Abril-junio, 2020.

PAHO/WHO, 2020. Pan American Health Organization/ World Health Organization Response. Report No. 10. 1 June, 2020.

Pérez, 2020. Cálculos del autor a partir del MINSAP de Cuba. La Habana. 3 de junio, 2020.

Pérez, 2020 a. Cálculos del autor a partir de informes de la OPS/OMS entre abril y junio, 2020.

 

[1] Venezuela, Brasil, Argentina, Uruguay, Ecuador, Paraguay, Bolivia, Nicaragua, El Salvador, San Vicente y las Granadinas.

1 Comment

  • Carlos
    9 junio, 2020

    Un análisis descriptivo, analítico de lo está pasando en todas esferas.

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