EL MOVIMIENTO SINDICAL PERUANO

EL MOVIMIENTO SINDICAL PERUANO

 

SU PRESENTE Y SU PASADO ¿Y QUÈ LE ESPERA A LOS TRABAJADORES?

Adolfo Granadino

Todo parece indicar que algo sospechoso viene sucediendo en los estratos superiores del  sindicalismo cholo en el transcurso de estos años. O sea, desde los finales del 70 hasta hoy. No hay trabajador en el Perú que no sepa que la unidad hace la fuerza y que el sindicato debe ser la expresión de esa unidad y de esa fuerza, pero genuina. Tampoco hay dirigente o sindicalistas que lo nieguen. Entonces si eso es así, ¿Por qué estamos tan desunidos?

 

Quién se benefició hasta el hartazgo de ese debilitamiento gremial es la derecha, sus empresas redujeron sus costos laborales a extremos que eran impensables en la década del 70. Y, es que el movimiento sindical descabezado en más de 5 mil dirigentes sindicales luego del paro nacional de julio de 1977 perdió su capacidad de respuesta clasista a la embestida del sector más reaccionario y poderoso del empresariado nacional y, también perdió su liderazgo que se extendía a vastos sectores “c” y “d” de la población y  que esta, en su búsqueda de nuevas estrategias de sobrevivencia, buscaron también otros liderazgos más cercanos al poder.

 

En la escena internacional, en sus dos hemisferios, al movimiento sindical no canta victorias a sus afiliados. Está demostrado históricamente que el sindicalismo cualesquiera sean sus lazos políticos y tendencias ideológicas, sus destinos igual que a las empresas transnacionales se planifican en las salas de las concertaciones de los que manipulan al mundo según convenga a los intereses de los grupos de poder mundial. Y, es que el movimiento sindical, no ha sabido o podido defender su independencia política de clase.

 

Pero volviendo a los escenarios laborales en el Perú, en 1975 había una tasa de desocupación del 4.9 %, un subempleo del 42.4 % y con el consiguiente pleno empleo con derechos del 52.7%, pero 9 años después (1984) teníamos en desempleo del 10.9 % un subempleo del 54.2% y  un pleno empleo de solo 34.9% como resultado de la implementación de las políticas económicas dirigidas por PPk (Ministro de Energía y Minas) y Rodríguez Pastor (MEF) que lideraban a los “Chicagos Boys” en el segundo gobierno de Belaúnde. Luego vinieron los siguientes gobiernos que se encargaron de complementar el modelo económico recetado compulsivamente por los amos de nuestra burguesía, previamente había que darle la estocada al movimiento sindical, no para liquidarlo sino para ponerlo en silla de ruedas.

 

La estocada consistió en sentar las bases sólidas de la informalidad laboral, impulsar los despidos masivos en la administración pública y empresas estatales y propiciar el traslado de los despedidos al sector informal liberalizando el transporte público y auspiciando el comercio ambulatorio.

 

Acto seguido, tomaron por asalto al IPPS y modificaron sin rubor alguno la legislación laboral y, matan a Pedro Huillca, no porque fuera un peligro sino para amedrentar a los sindicalistas. Así llegamos al 2007 con el 78.9 % de informalidad, es decir de trabajadores sin derechos de la PEA y tan solo el 21.1% de trabajadores formales. Hoy con la pandemia y la formula liquidacionista llamada “Suspensión Perfecta” los sindicalizados que representaban el 5 o el 7 % de los trabajadores estables han descendido aniveles clamorosos si los medimos directamente con la PEA. Ese es el movimiento sindical que la Derecha siempre quiso tener y ya lo tiene: y una Izquierda oenegista como se pide.

 

Sin luchas no hay victorias es verdad y si no prevalece la unidad no hay fuerza y la derrota es inminente; eso se sabe en las dos orillas. La lucha de clases no es un eslogan para el panfleto ni un grito en el mitin o para la marcha; es la práctica diaria firme y consecuente dentro y fuera de la jornada laboral, es de Sol a Sol y hasta pasada la media noche y más. La Derecha hace lo mismo pero tiene su peonaje y sus cuellos blancos encargados de distraer a los trabajadores de mil maneras. Desde esa perspectiva camarón que se duerme se lleva lo que se merece.

 

Asimismo, desde la caída del muro de Berlín en 1989 el capitalismo ya no se siente amenazado y la oligarquía económica está recuperando el terreno perdido a costa de quitarle derechos y renta a las clases medias. Desde 1990 se acabó definitivamente con el progreso, es decir, con la suma de crecimiento económico y aumento del Estado del Bienestar. Ello ha provocado la actual acentuación de las desigualdades sociales, al tiempo que los sindicatos han perdido fuerza y base social (Fuente: Rebelión)

 

Ahora China, Rusia, Irán, Corea del Norte, Nicaragua, Venezuela, Argentina y México con gobiernos soberanos y patriotas, más la posible y pronta adhesión de Bolivia, Ecuador, Uruguay y Brasil que están por sacudirse de sus gobiernos que son parte del rebaño de la Casa Blanca, se ha logrado que el imperialismo que protege a esas burguesías apátridas esté ya en cuidados intensivos y ansioso de oxígeno, eso explica sus bravatas.

 

Se dice que es una conclusión científica por lo tanto, la relación causa y efecto es universal y es inherente en la política, en la economía y en la física, es decir, en todo lo que se mueve en este mundo; vale entonces averiguar las causas de la situación del sindicalismo global y local porque los efectos muy bien los conocemos.

 

El sindicalismo se sustenta en la unidad de los trabajadores para expresar su fortaleza para luchar contra los explotadores, entonces el sindicalismo es una expresión de clase. La otra clase, la explotadora, busca la manera de socavar esa unidad. Por eso después de terminada la II Guerra Mundial e iniciada la Guerra Fría, el imperialismo motivó, apoyó y financió la constitución de la ORIT (Organización Regional Interamericana del Trabajo) y acto seguido la formación, con los aliados de Europa, la CIOSL (Confederación Internacional de Organizaciones Sindicales Libres)

 

La CIOSL representaba a unas 200 organizaciones sindicales afiliadas en 148 países, así lo proclamaban, había sido creada el 7 de diciembre de 1949 a partir de un desprendimiento de la Federación Sindical Mundial (FSM). En el Perú y en toda América la conocimos como la CIOSL-ORIT para que no haya dudas. De ese modo rompieron la unidad de la FSM (Federación Sindical Mundial) que era la única Central de trabajadores en el mundo que fue constituida en París el 3 de octubre de 1945, hace 75 años. La FSM fue y sigue siendo una de las organizaciones sindicales internacionales más antigua del mundo. Sigue la línea del movimiento sindical clasista. Surgió como nueva expresión sindical contemporánea de la Federación Sindical Internacional –FSI- que estuvo vigente desde 1901 hasta 1945, ambas representaban en su momento a las organizaciones sindicales de Europa, América del Norte y el resto del mundo según testimonios de sus dirigentes y de la prensa mundial de la época.

 

 

Pero no era suficiente la creación de la CIOSL-ORIT, el imperialismo siguió con su política divisionista contra la unidad de los trabajadores. Otra Central surgió en 1954 en Santiago de Chile, la CLASC (Confederación Latinoamericana de Sindicalistas Cristianos)  buscó fomentar y agrupar, a nivel continental, a los trabajadores de esa orientación religiosa. Con los años y ya con sede en Caracas,  pasó a denominarse Central Latinoamericana de Trabajadores (CLAT), cambio con el que pretendían ampliar su horizonte de representación. Por un lado, superar la identificación inicial con un único credo, y por otro, no apelar sólo a los trabajadores sindicalizados sino a que las organizaciones de pobladores, cooperativistas, campesinos, mujeres y jóvenes se integrasen ese Movimiento. A nivel mundial formaron la CMT (Confederación Mundial de Trabajadores)

 

 

En el Perú crearon el MOSICP (Movimiento Sindical Cristiano del Perú) impulsado por los Jesuitas a través de la JOC (Juventud Obrera Católica) Con la CTP aprista, sumaron ya dos centrales sindicales en el país y muchos sindicatos y federaciones independientes. El MOSICP comienza ganar influencia en el sindicalismo peruano y se convierte en la más importante base de la CLASC, razón por la que la Democracia Cristiana Alemana toma interés y procede con su apoyo económico y asesoría política, social, gremial y jurídica. En el  Perú, la Democracia Cristiana no quiso quedarse atrás y designan al joven dirigente Carlos Blancas para convertir a esa central en uno de sus activos políticos e impulsa la transformación en CNT (Confederación Nacional de Trabajadores) con relativo éxito, hasta que los cubanos de Miami  se apoderan de la CLASC y la transforman en CLAT. Todo coincide con la convocatoria del CDUS (Comité de Unificación Sindical) para la reconstitución de la CGTP. La mayoría de las bases sindicales del MOSICP acuden al congreso de la Central Mariateguista a reconstituirse.

 

 

Como puede verse, al comienzo de los años 60 el movimiento sindical mundial ya estaba dividido por el impulso del imperialismo y el concurso de varios actores en cada uno de los Continentes. Si no hubieran podido dividir a los trabajadores, hoy el neoliberalismo no existiría, ni los TLC, ni las privatizaciones, ni el saqueo de los recursos naturales abundantes en América Latina.

 

 

Posteriormente a la embestida divisionista del imperialismo ha habido intentos concretos de unificación. En el 2006 la COISL se fusiona con la CMT y forman la CSI (Confederación Sindical Internacional) Previo acuerdo se unifican las bases continentales de la CIOSL y CMT. En América se unen en una sola organización la ORIT y la CLAT y en la mayoría de los países comenzaron a fusionarse la centrales sindicales (Asia, Europa, África y América) En el Perú ninguna central se animó (CUT, CAPS, CTP) parece que se sentían y se sienten muy cómodos así separaditos. En ese proceso de unificación sindical mundial también invitaron a la FSM para que las tres centrales del mundo inicien simultáneamente esa fusión pero no se entusiasmaron y aquí la CGTP tampoco aceptó con un largo discurso de sí pero no. Lo que indica que las cúpulas sindicales en nuestro país se sienten muy cómodas y servidas.

 

 

Al iniciarse los debates para la unificación sindical mundial en vista de la agresividad liquidacionista del neoliberalismo contra el sindicalismo y propiciador de la informalidad laboral, la CIOSL y la CMT contaban con nuevos dirigentes de tendencias progresistas, tanto así que la AFL-CIO (Central sindical de EE.UU. se desafilió de la ORIT y los cubanos de Miami, perdieron su capacidad de infiltración. La oportunidad para la unificación era viable, salvo mejor parecer, es decir seguir como estamos: En silla de ruedas.

 

 

Al inicio de los años 90 se inició un proceso de unificación, el trascendido era la creación de la Central Única; en esas reuniones participaban Pedro Huilca, Isidoro Gamarra y otros connotados dirigentes de otras centrales y federaciones independientes, pero luego vino el congreso de la CGTP y designaron a Pedro Huilca secretario general de la central…y se acabó la unificación. Lo que sucedió luego, fue las llamadas mesas de concertación con el conjunto de las centrales y el Gobierno, pero realmente no eran mesas sino hamacas.

 

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