¡Llenaron de gloria a nuestra patria!

¡Llenaron de gloria a nuestra patria!

 

9 de diciembre,…hace ya 197 años

 

Por: Adolfo Granadino F.

 

 

El triunfo bolivariano tuvo una repercusión continental y también en la Europa post napoleónica. La Batalla de Ayacucho empezó en las primeras horas de la mañana y se prolongó hasta las dos de la tarde con un  saldo de más de 3,500 bajas entre muertos y heridos en ambos bandos, que representaba el 20% del total de las tropas. El ejército realista tenía mayor potencia de fuego y su infantería duplicaba a las fuerzas comandadas  por Sucre, quién apenas tenía 29 años de edad. Pero el ejército libertador que estaba conformado por mexicanos, venezolanos, colombianos, argentinos, ecuatorianos, chilenos y peruanos, tenía mayor destreza y una templada convicción libertaria. Este desenlace militar puso fin a tres siglos de coloniaje español.

 

El 5 de diciembre Bolívar libera a Lima de la segunda ocupación realista. Y luego desde Magdalena, celebra  la hazaña de Sucre y sus soldados, cuyo Estado Mayor, lo conformaban los generales: Agustín Gamarra, Guillermo Miller, José de La Mar entre otros. El libertador había dicho  

 

 

 

La batalla de Ayacucho es la cumbre de la gloria americana, y la obra del general Sucre. La disposición de ella ha sido perfecta, y su ejecución divina. Las generaciones venideras esperan la victoria de Ayacucho para bendecirla y contemplarla sentada en el trono de la libertad
.

 

Un enviado especial del gobierno de Francia estaba concluyendo un comunicado para Paris, después de una entrevista con Bolívar, y añadió:

En nuestras escuelas no se dice que los haitianos iniciaron la independencia americana, que fueron negros esclavos los soldados de los ejércitos libertadores y también esclavos los húsares de Junín. Nuestra historia oficial se ha negado a registrar sus sufrimientos, su resistencia, sus luchas, su cultura, su aporte a nuestra independencia. Cuando abolimos la esclavitud, indemnizamos a los esclavistas, pero no a los esclavos. …fue mulato Bolívar,… fueron negros los primeros soldados reclutados por San Martín en el país”

Héctor Béjar (Vieja Crónica y Mal Gobierno)

 

Muchos años después, Carlos Marx, refiriéndose expresamente a Ayacucho manifestó que esa hazaña significó un paso gigante de la humanidad en su lucha por la libertad.

 

El apoyo de Londres a las guerras emancipadoras del dominio español, fue decisiva. Tres años antes había muerto Napoleón, y el impulso de la revolución industrial en toda Inglaterra después que James Watt desarrollara la máquina de vapor tuvo urgencia del desarrollo y liberación de los mercados cautivos de las colonias Españolas. Sus dominios en todo Canadá no deberían demandarle sostener costosas fuerzas armadas en la frontera con EE.U., estas debieran ser totalmente amistosas con Washington, dado el gran intercambio comercial de Norteamérica con el Reino Unido, motivo por el cual esas fronteras se convirtieron casi en simbólicas (Hasta el día de hoy).

 

Igualmente el gobierno de Monroe, que en 1823 cierra las puertas de América a toda futura colonización por parte de naciones europeas (“América para los americanos”) y que ya Washington, en 1819 había comprado Florida a España y a Francia, Louisiana, se perfilaba hacia una potencia mundial y hábil competidor con Londres en el mercado global.

 

También fue determinante para el triunfo de la guerra emancipadora el regreso a España de Fernando VII, un monarca mediocre, de pocas luces, receloso de relacionarse con personas ilustres, reaccionario y absolutista que su sola presencia en el trono agudizó el resquebrajamiento de todo el imperio y motivó incluso que altos mandos militares de la colonia desertaran y se enrolaran a las fuerzas patriotas.

 

Pero el gran  líder fue sin duda Simón Bolívar, que tenía 41 años y se murió a los 47 desalentado. Dijo José Martí:

 

Hombre fue aquél en realidad extraordinario. Vivió como entre llamas, y lo era. Ama, y lo que dice es como florón de fuego.
 

 

También Miguel Unamuno, comentó:

 

Todo esto es profundamente quijotesco, pero hay algo más que acerca a Bolívar a Don Quijote, otro de los insignes majaderos de la historia.

 

Y Neruda lo describe así:

 

...Bolívar esperaba/Bolívar olfateó lo que llegaba/El era aéreo, rápido, metálico/todo anticipación, ciencia de vuelo...,

 

Y culmina Miguel Ángel Asturias:

 

Bolívar es la lucha que no acaba...

 

La presencia de Bolívar y Sucre en el Perú fue, porque no obstante la proclamación de la independencia por San Martín, el Virreinato seguía intacto y hasta con Virrey. Era el único que permaneció fiel a España y, hasta Fernando VII, el Perú transcurría ya 300 años y  seguía siendo el baluarte más sólido de la monarquía española en Latinoamérica. La metrópoli hispana mantuvo en el Perú virreyes de mano dura y una disuasiva presencia militar para el frente interno porque la resistencia del pueblo inca manifestada en la rebelión de Túpac Amaru hacía 40 años, seguía latente, y, además, ante la ya generalizada lucha continental por la emancipación, el rey de España, recientemente restaurado en el trono, no consideró la posibilidad de iniciar un entendimiento con los criollos sino que optó por enviar más tropas para reinstaurar su soberanía. Entonces Bolívar y Sucre con sus tropas vienen blandiendo sus espadas al Perú a enfrentar  ese fortín español.

 

A las dos de la tarde, en la pampa de la Quinua, estaban tirados en el suelo unos 310 cadáveres del ejército patriota, 1800 de los realistas y más de dos mil prisioneros. El virrey La Serna se encontraba gravemente herido, y su Comandante General José Canterac,  que había solicitado la rendición de Sucre, antes de la batalla, firmaba su capitulación. La suerte de la España imperial estaba echada y los pueblos rompían sus cadenas.

 

Bolívar arriba al Callao, y de allí se dirige a Lima ya liberada por Sucre; su ingreso es triunfal. Un viajero inglés (Cuenta Jorge Campos en su libro “BOLIVAR”) describió así al Libertador: “Es un hombre muy delgado y pequeño con aspecto de gran actividad personal; su rostro es agraciado pero arrugado por la fatiga. Tiene grandes bigotes y el cabello negro y encrespado. Puedo decir que nunca encontré rostro que diera idea más exacta de su intrepidez, resolución, actividad y espíritu perseverante”.

 

Bolívar encuentra en Lima, desorden, corrupción, abandono de toda actividad comercial, o como llamaríamos ahora, una crisis económica de proporciones. Con funcionarios del gobierno que trataban de llegar a acuerdos secretos con los españoles; un ejército desunido sin capacidad para el combate. El Congreso había destituido y declarado traidor a Riva Agüero, y marcha tras él a Trujillo y pudo presenciar cómo sus propios subordinados lo reducen y arrojan del país. Funda la Universidad de Trujillo, y en el momento calculado organiza su ejército y marcha hacia la Sierra central en busca de los ejércitos realistas. La batalla de Junín, es el glorioso desenlace. Regresa nuevamente a Lima preocupado de que el enemigo recupere la capital y encarga a Sucre comandar las fuerzas patriotas. La heroicidad de los patriotas se manifiesta nuevamente en Ayacucho.

 

¿Y luego qué? Galeano responde:

 

El Congreso de Panamá convocado por el Libertador, no ha parido más que edificantes declaraciones, porque los viejos virreinatos han parido países atados al nuevo imperio de ultramar y divorciados entre sí. La economía colonial, minas y plantaciones, produciendo para afuera; ciudades que prefieren el bazar a la fábrica; no abre paso a una gran nación, sino a un gran archipiélago. Los países independientes se están desintegrando, mientras Bolívar sueña con la patria grande.

 

El prestigio de un militar inteligente, valiente, honesto y americanista, que no trataba los asuntos políticos con paños tibios, que era directo, sin ambigüedades, y que tenía muy claro que sólo la unidad de los pueblos garantizaría el desarrollo sostenido y, su visión napoleónica de los derechos de los ciudadanos,  explica lo que nos vuelve a contar  Jorge Campos: “

 

Su aureola era de tal brillo que iguala a los santos en los altares. En las misas de acción de gracias, entre la epístola y el evangelio, se cantaba:

 

De ti viene todo

Lo bueno, Señor.                                                                                          

Nos diste a Bolívar.

Gracias a ti, gran Dios”

 

Diciembre, 2021

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