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Escribe: Milc铆ades Ruiz

Estamos viviendo un momento hist贸rico de conmoci贸n de la humanidad. La ciencia del dinero contraviene la ciencia dial茅ctica. De nada sirvieron las advertencias de mal proceder humano por un af谩n de lucro sin l铆mites. La humanidad se ha mostrado impotente, ridiculizado por un virus al que no ha podido combatir pese a todo el poder铆o de los depredadores de nuestra ecolog铆a planetaria. No se ha podido encontrar un remedio eficaz y la derrota, deja millones de muertos y heridos. 驴Por qu茅 no se puede?

Pues porque las leyes del universo son supremas y est谩n por encima de las leyes interesadas como las que inventamos en nuestro planeta. La humanidad ha creado muchas leyes para establecer un orden mundial, favorables al grupo social dominante. Pero si las leyes humanas no respetan las leyes del universo, devienen contra natura y los resultados son adversos. Cuanto mayor sea la dimensi贸n de este desacato, las consecuencias ser谩n m谩s catastr贸ficas.

En el universo, todo tiene un l铆mite. Los humanos pueden hacer fraude con sus propias leyes por intereses particulares, pero el universo no. La dial茅ctica carece de intenci贸n y funciona autom谩ticamente conforme a la din谩mica natural y espont谩nea. Atreverse a desafiar las leyes del universo mediante fraude, no funciona. Hay vida en nuestro planeta porque las condiciones astron贸micas as铆 lo determinan. Si estas condiciones son alteradas por acci贸n humana o, por otra fuerza, en la misma medida, la vida se extinguir谩.

Si se persiste en el da帽o a las condiciones de vida, la humanidad ir谩 perdiendo su h谩bitat hasta hacer inhabitable nuestro planeta. Con el sistema de vida actual, hemos llegado al tope, m谩s all谩 del cual, es incompatible con la existencia de vida. No hay campo para m谩s, en el deseo irracional del lucro capitalista. La actual pandemia es solo una advertencia de lo que podr铆a pasar si las condiciones de vida planetaria se agravan. 驴Cu谩n conscientes somos de este riesgo mundial?

Pero no basta tener consciencia de este peligro. A muchos, no les importa, como estamos viendo que innecesariamente se organizan eventos que contravienen las m铆nimas reglas de seguridad contra la pandemia, exponi茅ndose al peligro de muerte. Y cuando entremos a la campa帽a de vacunaci贸n, el relajo ser谩 incontenible. Pero la vacuna no eliminar谩 el virus, ni el desequilibrio contra natura. La dial茅ctica del universo es inexorable. 驴Podemos impedir que suceda lo peor?

He all铆, el problema. Querer, no es poder. Para cambiar el rumbo del mundo se necesita tener la capacidad de hacerlo. Si no la tenemos, tendremos que generarla para eliminar el poder vigente. Eso significa erosionar el poder dominante, acrecentar nuestra capacidad de poder, e ir ganando terreno hasta desestabilizar el predominio actual. Lo m谩s dif铆cil es concertar voluntades en esta direcci贸n para ir construyendo una resistencia cada vez mayor. Pero no hay otra alternativa si de verdad queremos un mundo racional.

Sabemos bien que el capital se fortalece con las inversiones. Pero las inversiones de capital pueden ser ben茅ficas, como tambi茅n da帽inas, dependiendo de las proporciones cuantitativas y cualitativas, en los prop贸sitos y resultados. Desde que se fund贸 la rep煤blica peruana, la inversi贸n extranjera ha sido onerosa para los intereses del pueblo peruano. Pero estos intereses han sido definidos por quienes nos han gobernado, sin la participaci贸n democr谩tica del pueblo mayoritario.

Las riquezas perdidas por el Per煤 son cuantiosas en doscientos a帽os de entreguismo, sin contar con el saqueo colonial. El colonialismo territorial agot贸 sus posibilidades de dominio y saqueo, pasando a un modelo de dominio comercial y financiero. Siempre hemos cargado con deudas que nuestros depredadores nos han ofrecido como ayuda, que encerraba la trampa de la dependencia, de las concesiones onerosas, a costa de perder soberan铆a y riquezas.

Las inversiones financiadas se han constituido en la forma m谩s eficaz de dominio y succi贸n de riquezas que se arrebatan a los pa铆ses dominados. Pero las inversiones tienen un tope y se convierten en nocivas cuando atentan contra el ecosistema planetario. Entonces las inversiones toman otro curso para expandirse y as铆, la tecnolog铆a electr贸nica se ha extendido a todo el planeta creando una adici贸n ineludible, pero de alta rentabilidad para nuestros depredadores.

Parte de nuestros ingresos personales, empresariales e institucionales se va para empoderar a los due帽os del negocio tecnol贸gico. Nadie puede eximirse de esta adici贸n porque no hay manera de evitarla por ahora. La tenemos en casa, en el centro laboral, y la portamos en el bolsillo electronizado por la tableta que absorbe nuestras vidas a trav茅s de la comunicaci贸n digital. La dependencia est谩 tomando caracter铆sticas impensadas.

El asunto es que cuanto m谩s propugnamos la inversi贸n extranjera onerosa, en la misma proporci贸n, fortalecemos a nuestros depredadores en contra nuestra. Esta es la clave del desarrollo capitalista y dominio sobre nosotros. Pero entonces, 驴por qu茅 seguimos haciendo esto desde hace 200 a帽os? Porque nuestros gobernantes siempre han sido sobornados por nuestros depredadores. Sucedi贸 con el salitre, puertos, ferrocarriles, guano de islas, caucho, miner铆a, comunicaciones, servicios b谩sicos, peajes, etc. etc.

Sin embargo, se promueve la celebraci贸n bicentenaria de la rep煤blica nefasta. La cultura de la dominaci贸n nos ha domesticado a tal punto de sentirnos minusv谩lidos, sin capacidad para emprender el desarrollo por propios medios, sin injerencia extranjera. De este modo, los intereses capitalistas extranjeros han establecido una estructura de dominaci贸n y dependencia con los pa铆ses poseedores de materia prima y combustibles sin los cuales, ellos no podr铆an crecer ni subsistir.

Dicho a la inversa, si los pa铆ses productores de petr贸leo y minerales cortan el abastecimiento a los pa铆ses industrialmente desarrollados, entonces todo el andamiaje de sus econom铆as se derrumbar铆a al quedar paralizada toda su econom铆a. Eso, ser铆a una cat谩strofe para nuestros depredadores. Esta es la raz贸n estrat茅gica por la cual los pa铆ses depredadores de nuestros recursos naturales est谩n obligados a someternos. De lo contrario, perder铆an poder, nivel de vida y otras bonificaciones del intercambio desigual y oneroso.

Esto explica el af谩n norteamericano de recupera para sus filas a Venezuela, cuyos recursos petroleros son inmensos y cercanos para que EE UU pueda competir comercialmente. En doscientos a帽os de dominio, EE UU ha logrado acumular riqueza a costa nuestra y tiene un nivel de vida que no puede perder. Por eso es que este pa铆s, lucha y se desespera, por temor a perder la fuente de ingresos sobre la cual, ha erigido su estatus.

Pero China ha seguido sus pasos, m茅todos y relaciones de dominio que le han dado el poder铆o que hoy tiene, desafiando la hegemon铆a norteamericana. Es su principal competidor y ya, en nuestro pa铆s las inversiones chinas suman m谩s del 30% del total de inversi贸n extranjera. M谩s de un centenar de sus empresas operan en nuestro pa铆s. La pandemia ha demostrado que EE UU no est谩 en condiciones de afrontar una guerra bacteriol贸gica y est谩 quedando en rid铆culo frente a China en el manejo de la pandemia.

Mientras china econ贸micamente y pol铆ticamente, va de menos a m谩s, sucede todo lo contrario con EE UU cuya situaci贸n va de m谩s, a menos. Esta tendencia ya es irreversible, lo que avizora un futuro de tensiones internacionales derivadas de las estrategias mundiales por la hegemon铆a planetaria.

La pandemia ha acelerado este deterioro en la correlaci贸n de fuerzas mundiales. Por la deuda p煤blica acumulada, el d茅ficit acumulado y la penetraci贸n china en sus dominios, EE UU no podr谩 recuperar el terreno perdido. Su panorama es sombr铆o y se anuncia que el d贸lar como moneda internacional va camino a perder su posici贸n. Todo es cuesti贸n de tiempo.

Todo lo dicho, tiene vital importancia para nuestro pa铆s, en los momentos actuales y hay que prepararse para lo que se viene. Es de vital importancia cambiar nuestra pol铆tica respeto a la inversi贸n extranjera, venga de donde venga. Nuestra situaci贸n es de gran deterioro en todo orden de asuntos. Nuestra incapacidad en el manejo de la pandemia nos coloca en el peor lugar en el mundo por mortalidad. El gobierno actual se est谩 yendo dej谩ndonos en muy mala situaci贸n generalizada. El pasivo es abrumador. El gobierno entrante es una inc贸gnita.

No obstante, se busca concordar un pacto entre las fuerzas pol铆ticas y econ贸micas, recurriendo a una vieja pr谩ctica que nunca ha dado resultados positivos. Un pacto propiciado por un gobierno que quiere irse lo m谩s pronto posible no tiene sostenibilidad para el cumplimiento de compromisos. Cada cual busca prevalecer sus intereses antes de que venga un gobierno que lo cambie todo. Hay desesperaci贸n tanto en el empresariado que teme la descapitalizaci贸n como en la poblaci贸n que ha perdido sus fuentes de ingresos.

No obstante, la producci贸n de alimentos para afrontar la situaci贸n venidera no figura en la agenda. Pero mientras todo esto viene sucediendo entre la poblaci贸n enfrascada en un callej贸n sin salida con la esperanza puesta en las vacunas, nuestro planeta est谩 de vuelta en su 贸rbita alrededor del sol. Su inclinaci贸n progresiva ser谩 favorable para el hemisferio sur, porque a mayor luminosidad solar se esfuman los riesgos de las enfermedades respiratorias que ocasiona el invierno.

El 22 pr贸ximo, el planeta habr谩 llegado al punto medio de su inclinaci贸n en el equinoccio de primavera cuando el d铆a y la noche tengan igual duraci贸n. Es probable que a muchos no les interese esto, porque viven por vivir, sin tener consciencia de lo dem谩s. Pero este asunto condiciona nuestra vida natural, alimentaci贸n, vestimenta, trabajo, reproducci贸n, econom铆a, etc. Los negocios cambian de giro ante cada estaci贸n y la producci贸n, como el empleo cambian en favor y en contra.

Para nuestros ancestros, los fen贸menos astron贸micos s铆 ten铆an mucha influencia en la vida de la sociedad y todav铆a los campesinos del ande conservan esa tradici贸n. La llegada de la primavera pone en marcha un calendario de vida estrictamente puntual. No hay tiempo que perder y todo, debe quedar listo para cuando llegue la temporada de lluvias, para la germinaci贸n de los cultivos programados, dando inicio a los ciclos de producci贸n de alimentos. El calendario de labores no se detiene porque todo se desarrolla siguiendo la evoluci贸n astron贸mica.

Eso significa una gran responsabilidad de gobierno. Este tiene que velar porque no falte la alimentaci贸n a m谩s 30 millones de gobernados. De la manera como se tome este asunto depender谩 la disponibilidad alimentaria en los d铆as venideros, inmunidad sanitaria, pobreza, reactivaci贸n econ贸mica, etc. Esta responsabilidad de gobierno hac铆a que, en el Tahuantinsuyo, todas las autoridades, empezando por el Inca, le dieran la mayor importancia al inicio de la campa帽a agr铆cola.

Por lo mismo, es de imaginarse lo que puede suceder, si se descuida este proceso de vida nacional. La pandemia ha ocasionado muchas p茅rdidas a los inversionistas agrarios, en un 99% peque帽os agricultores, porque el confinamiento y desempleo, los dej贸 sin mercado y sin rentabilidad. Este solo hecho, nos dice de la situaci贸n en que el sector agrario tiene que afrontar la campa帽a agr铆cola bajo un calendario inexorable.

El aparato productivo agrario, est谩 muy debilitado. Pero es lo 煤nico que tenemos para asegurar la alimentaci贸n nacional. Si el agro nacional no es atendido en la magnitud requerida para obtener buenos resultados, entonces la pasaremos mal. Ni el Congreso de la Rep煤blica ni el Ejecutivo, est谩n pensando en ello. Cuanto quisi茅ramos que nuestro pa铆s, se desarrolle de manera racional. Pero querer, no es poder. Si no asumimos nuestro deber, 驴con qu茅 moral reclamar, lo que no tenemos el coraje de afrontar? El reclamo no basta. Si quieres democracia, lucha por ella. Si quieres justicia, lucha por ella. Ustedes que dicen.

Agosto 28, 2020

Otra informaci贸n en https://republicaequitativa.wordpress.com/

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