VOCES ANTES LA CRISIS DEL NEOLIBERALISMO

aMERICA LATINA UNIDA

VOCES ANTES LA CRISIS DEL NEOLIBERALISMO

Referencias y propuestas de diversos analistas, organizaciones y políticos respecto al desastre que deja el neoliberalismo puesto al desnudo por la pandemia actual. Una necesaria lectura y evaluación de las posiciones que se formulan a la fecha que permitan un llamado a la acción política organizada que abra un ciclo de cambio que, antes del coronavirus, ya se manifestaba en varios paises de América latina como Chile, Colombia, Bolivia y Haiti.

 

Tribuna viento sur
Covid-19, capitalismo y fin de la normalidad
 
27/03/2020 | Jaime Pastor, politólogo, editor de viento sur
 
En resumen, en este estado de alarma debemos vigilar a quienes nos vigilan si queremos evitar que la excepción se convierta en norma y también aquí se extienda la tendencia al Panóptico digital en marcha. Un peligro nada irreal sino cada vez más cercano, como estamos viendo bajo sus formas extremas en países como China, la gran potencia que, por cierto, puede salir ganadora a corto plazo de esta crisis dentro del juego geopolítico global. Emerge un nuevo paradigma de control social de la disidencia, como denuncia el colectivo Chung, ya que “a medida que la crisis secular del capitalismo adquiera un carácter aparentemente no económico, nuevas epidemias, hambrunas, inundaciones y otros desastres naturales se utilizarán para justificar la ampliación del control estatal, y a respuesta a esas crisis funcionarán cada vez más como una oportunidad para ejercer nuevas herramientas no probadas para la contrainsurgencia”.
 
Todo esto en nombre de un concepto estrecho de seguridad, asimilado a la preservación del orden público en un mundo orwelliano y en la nueva economía de guerra capitalista que se nos quiere vender. Frente al mismo habrá que propugnar un concepto complejo y multidimensional de seguridades humanas (que habría que hacer extensivas a otros seres sintientes y sufrientes), como ya reivindicaba, entre otras voces premonitorias, Elmar Altvater, defensor, por cierto, de un horizonte cada vez más necesario de comunismo solar.
 
Ver documento completo en: Capitalismo y fin de la normalidad
 


 
Una nueva pandemia en el mundo globalizado: el coronavirus CoV-2 y su expansión internacional
 
 

Por Mariella Villasante Cervello, investigadora asociada Idehpucp
 
Es evidente que la mejor respuesta a mediano y largo plazo será la desmundialización: la disminución drástica del comercio a larga distancia y el retorno al comercio regional y local; la disminución del turismo de masa que contribuye al calentamiento global y a la contaminación ambiental y que además es fuente de contagios masivos; y el freno real a la desforestación intensiva, de la crianza industrial de animales y de la urbanización desordenada. Todo ello costará mucho en términos de adaptación social, sobre todo porque tendremos que desarrollar la solidaridad humanitaria y fraterna en un mundo dominado por el individualismo y el consumismo, pero será imprescindible para que la humanidad pueda continuar su existencia en mejores condiciones, sobre todo para las mayorías indigentes del planeta.
 
Razonamiento y fundamentos del autor

 


LO QUE SE ESTÁ OCULTANDO EN EL DEBATE SOBRE LA PANDEMIA

Vicenç Navarro Catedrático de Ciencias Políticas y Políticas Públicas Universitat Pompeu Fabra, y director del Hopkins-UPF Public Policy Center 24 de marzo de 2020. Publico: LO QUE SE ESTÁ OCULTANDO EN EL DEBATE SOBRE LA PANDEMIA
 
El futuro que nos espera: la barbarie o el bien común No hay duda de que el futuro será distinto: cambiará el mundo. Y la tolerancia hacia las coordenadas de poder existentes se desvanecerá. Estamos siendo testigos del fin del neoliberalismo, fruto de la urgencia de cambio. La pandemia está mostrando la necesidad de cambiar profundamente las correlaciones de fuerzas dentro los Estados, a fin de eliminar la excesiva influencia de unos intereses particulares que obstaculizan alcanzar el bien común. Ello requiere un cambio en cada Estado y también en la manera en cómo estos Estados se relacionan entre sí; se hace necesario cambiar la orientación de la globalización actual, basada en el control del llamado “mercado” por parte de unas pocas manos, reconociendo la interdependencia entre los países y la necesidad una respuesta colectiva basada en el conocimiento científico, la voluntad popular y el bien común. De ahí que los adversarios de estos cambios sean los mismos factores que crearon la crisis climática y la pandemia: el neoliberalismo, promotor de los intereses de una minoría, y el nacionalismo populista, que antepone sistemáticamente los intereses particulares a los del conjunto. La gravedad del problema actual requiere unos cambios más sustanciales en el ordenamiento económico y político de las sociedades en las que vivimos de los que ahora se están considerando. La evidencia de ello es abrumadora. Así de claro.


 
El futuro después del coronavirus: diez cosas que debemos cambiar
 
JUAN LÓPEZ DE URALDE
 
Pensando el futuro, he aquí diez propuestas de cambios basadas en lo que estamos viviendo:
1. Será necesario generar mucho empleo y los mayores yacimientos están en los sectores de la economía verde. Tenemos la oportunidad y la necesidad de alejarnos lo más posible de ser una sociedad de servicios (en especial turísticos) y diversificar nuestra economía. Impulsar sectores como las energías renovables, la industria verde, el reciclaje o la gestión y cuidado de nuestros espacios protegidos, pueden servir para generar millones de empleos, y alejarnos de la actual superdependencia del turismo.
 
2. Esta crisis ha puesto de manifiesto que no puede derivarse toda la producción a otros continentes, porque nos deja en una posición de extrema debilidad. Se acabó el “todo made in china”. Es necesario recuperar la producción de muchos bienes. No se trata de una autosuficiencia obsoleta, sino de mantener una capacidad de producción suficiente. De una nueva reindustrializacion, pero en verde.
 
3. La capacidad de producción de alimentos ésta siendo clave en estas semanas. Recuperar y poner en valor nuestro sector primario, y poner en valor el objetivo de la soberanía alimentaria. Recuperar nuestro medio rural, especialmente la España vaciada.
 
4. Recuperar el valor de lo público. La crisis del coronavirus ha arrancado un consenso impensable hace sólo unas semanas alrededor de lo público. Se acabó machacar la sanidad pública, que se ha alzado como un escudo que ha defendido a nuestra sociedad frente a la pandemia.
 
5. Poner en valor los cuidados (en especial de nuestros mayores, pero no sólo). Ha quedado en evidencia que los cuidados de los más débiles necesitan de una mayor dotación de recursos humanos y económicos, y ahí también hay un enorme yacimiento de empleo.
 
6. La próxima pandemia es la crisis climática. La lucha contra el cambio climático debe ser una prioridad, y no una víctima de esta crisis. Nadie podrá decir que no estábamos avisados: la comunidad científica es unánime en la exigencia de medidas drásticas para hacer frente a la otra gran emergencia, la climática.
 
7. Hemos comprobado que es posible reducir las emisiones de gases a escala global y en muy poco tiempo. El reto ahora es hacerlo manteniendo el empleo y la actividad económica. Podemos vivir contaminando menos.
8. Una lección importante es que conservar la biodiversidad es la mejor garantía para evitar nuevas pandemias. Proteger el bosque, especialmente tropical, y perseguir el tráfico de animales se han convertido en políticas de salud pública, y no sólo en demandas ecologistas.
 
9. Reducir la movilidad para respirar mejor. Hemos comprobado también cuantas cosas pueden hacerse online, sin necesidad de movernos tanto.
 
10. Hay que repensar Europa, dejando atrás los días de las políticas neoliberales. La Unión Europea sólo tendrá futuro si afronta una transformación hacia políticas solidarias entre sus miembros, y mucho más sociales y ecologistas. Nos gusta Europa, pero la queremos diferente.
 
DIEZ COSAS QUE DEBEMOS CAMBIAR
 


 

¿Qué nos dejará la pandemia COVID-19?
 
Yadira Córdova
CLACSO

 
Por otra parte, sobre la base del aprendizaje histórico social que como civilización hemos acumulado, es sensato plantear algunas interrogantes: ¿El COVID-19 es un arma de guerra contra el liderazgo económico y cultural de China? ¿Acaso es una operación de control demográfico? ¿La aplicación de medidas supranacionales facilitará el avance de todas las acciones de dominación por encima de las regulaciones nacionales? ¿El miedo generalizado facilitará nuevos métodos de sometimiento económico? ¿Cuáles serán los impactos en conciencia y espíritu colectivo frente a los intereses actuales del capitalismo? La experiencia de combate a una pandemia, ¿nos dará fuerza para continuar luchando por el proyecto de emancipación humana que venimos abrazando los pueblos oprimidos? ¿Nos dará nuevos argumentos para una ética de la salud direccionada a la defensa de la vida, del trabajo y de la felicidad social?
 
Ver: ¿Qué nos dejará la pandemia COVID-19?

 


 

Coronavirus: “en un año de peste”
x Mike Davis

En el nuevo siglo, la medicina de emergencia continuó reduciéndose en el sector privado por el imperativo del “valor para los accionistas” de aumentar los dividendos y las ganancias a corto plazo, y en el sector público por la austeridad fiscal y los recortes en los presupuestos estatales y federales. Como resultado, solo hay 45.000 camas de UCI disponibles para hacer frente a la inundación proyectada de casos graves y críticos de coronavirus. (En comparación, los surcoreanos tienen más de tres veces más camas en relación con la población que los estadounidenses). Según una investigación de USA Today, “solo ocho estados tendrían suficientes camas de hospital para tratar a 1 millón de estadounidenses de 60 años o más que podrían enfermo con COVID-19 “.

Ver documento integro: Coronavirus: “en un año de peste”

 


 

El coronavirus y los condenados de la Tierra

26/03/2020
Por Alejandro Iturbe

No se trata solo de un exceso de celo en el combate al coronavirus. Detrás de este despliegue se esconde el temor a que la combinación entre la situación creada por la pandemia, la agudización de los efectos de la crisis económica y la comprobación de que el “sacrificio” no es igual para todos generen “estallidos sociales’ en las regiones más afectadas.
 
Documento completo: El coronavirus y los condenados de la Tierra
 


 

¿Realmente hay que optar entre “salvar vidas” o salvar a la economía mundial?
29/03/2020
Por Daniel Sugasti

 
La razón de fondo por la cual estos sectores propietarios por ahora imponen medidas de aislamiento social –con las consecuencias económicas que eso conlleva–, por más tibias que sean, es su temor a las consecuencias sociales y políticas futuras. Temen que, si la situación se descontrola y deriva en el caos más completo –con millones de muertos, desabastecimiento, saqueos, aumento de la delincuencia callejera, etc.–, las consecuencias en el terreno de la lucha de clases sean mucho más difíciles de controlar. En el sur de Italia ya se registran saqueos en supermercados y protestas con el grito: «la gente tiene hambre». Ese sector burgués sabe que tendrá que lidiar con estallidos sociales espontáneos y un impulso renovado de los procesos revolucionarios que estaban en curso antes de la crisis del COVID-19, como el de Chile, por citar solo un ejemplo. Son conscientes de que la crisis será inmensa y de que la lucha de clases no se detendrá. Cuando la curva se aplane y las circunstancias lo permitan, el balance de muertos, desempleados y nuevos miserables, en suma, el desprecio hacia la vida de la clase trabajadora, cobrará su precio en el terreno de las batallas sociales.
 


 

CORONAVIRUS: CÓMO ESTÁ RESPONDIENDO A LA PANDEMIA ACCIÓN CONTRA EL HAMBRE

Grupo Acción contra el hambre:
 
Con toda nuestra atención volcada en el coronavirus, es fundamental que no olvidemos a los 5,3 millones de niños y niñas menores de cinco años que mueren cada año en todo el mundo, la mitad de ellos por desnutrición. Debemos hacer frente a esta pandemia, pero eso no puede significar que millones de niñas y niños queden en riesgo de morir por otras causas evitables.
 
ACCION CONTRA EL HAMBRE

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